El Psicoanálisis y la Discordia de las Identificaciones

De las identificaciones a la identificación al síntoma | XXVII Jornadas Anuales de la EOL
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De las identificaciones a la identificación al síntoma

por Marina Recalde

De las identificaciones a la identificación al síntoma

En "Análisis terminable e interminable", Freud retoma el tema de la finitud de los análisis más allá de lo fenoménico. Y afirma: "uno tiene la impresión de que no habría derecho a sorprenderse si, al cabo, resultara que la distinción entre el no analizado y la ulterior conducta del analizado no es tan radical como lo ambicionamos, esperamos y afirmamos. Casi siempre existen fenómenos residuales, el dadivoso mecenas puede sorprendernos con un rasgo aislado de mezquindad, el hiperbueno se deja llevar de pronto a una acción hostil, he ahí los fenómenos residuales". [1]

Tenemos aquí los fenómenos residuales: aquello que resta del síntoma, irreductible, y también lo que resta al final de un análisis. Dimensión de la conclusión asintótica, ya que no se demandará "que los 'analizados a fondo' no registren pasiones ni puedan desarrollar conflictos internos de ninguna índole" [2]. Punto que entiendo podemos retomar en lo desarrollado por Lacan al final de su enseñanza donde va a ubicar la identificación al síntoma y el resto de goce inanalizable.

Sabemos entonces que la travesía no implica un cambio en la pulsión. Es un atravesamiento que desarticula fantasma y pulsión, en tanto éste ya no funciona como velamiento pulsional. Ese resto de goce, lo pulsional una vez que se ha atravesado el fantasma, deviene sinthome o, lo que en un sentido es lo mismo, identificación al síntoma. Con sus dos caras: lo singular que no cambia y el saber hacer frente a la contingencia. Entonces, es un saber hacer que incluye lo incurable. Es un saber hacer que implica un "yo soy como yo gozo". Lo imposible no se cura, uno se las arregla con eso. Ese imposible, ese incurable, es el que objeta y nos recuerda que la identificación al síntoma es precisamente eso, una identificación. No sostenida en las coordenadas edípicas, fuera del régimen del padre, aunque no por ello implicando una identidad. Es decir, es una identificación que evidencia que "hay del analista allí", no que hay un analizado completo, o EL analista, o que la nominación de AE alcanzaría el ser. Que la función de un AE dure tres años, también toca este punto. Entiendo que es el esfuerzo para no volver los Analistas de la Escuela, una casta de sujetos, de una supuesta identidad analítica. En cualquier caso, pensar una identidad alcanzada, si fuera posible, entiendo que no habría otra manera de abordarla que no sea un delirio. Y no me refiero a aquello que Jacques-Alain Miller sitúa como "identidad sinthomal" [3], en tanto le permite al sujeto encarnar su sinthoma, librado de las "escorias heredadas del discurso del Otro". [4]

Como recordaba Eric Laurent [5] en uno de estos Boletines: Creerse uno es una ilusión, una pasión o una locura, según las diferentes formas en las que Lacan ha podido nombrar el narcisismo. Creer que finalizado el recorrido se es analista, también.

NOTAS

  1. Freud, S.: "Análisis terminable e interminable" (1937), en Obras completas, T. XXIII, Amorrortu, Buenos Aires, 1980, p. 231.
  2. Ibíd., p. 251.
  3. Miller, J.-A.: El ultimísimo Lacan, Paidós, Buenos Aires, 2013, p.141.
  4. Ibíd., p. 140.
  5. Laurent, E.: "El traumatismo del final de la política de las identificaciones", La Nuez #5 Boletín de las XXVII Jornadas Anuales de la EOL, http://www.xxviijornadasanuales.com/template.php?file=textos-de-orientacion/el-traumatismo-del-final-de-la-politica-de-las-identidades.html
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