El Psicoanálisis y la Discordia de las Identificaciones

Gabriel Nicoli | XXVII Jornadas Anuales de la EOL
Nominados

Gabriel Nicoli

Gabriel Nicoli

La Nuez: En tu película “2001: mientras Kubrick estaba en el espacio” retratas un momento histórico de la Argentina a través de la figura de tres jóvenes qué, por motivos diversos, se embarcan en una empresa que tiene algo de huída y algo de proyecto ¿Qué marcas subjetivas te han dejado el 2001?

Gabriel Nicoli: Fue clave en la formación de mi carácter, y en varios más de mi generación. Repercutió mucho. Una especie de maduración forzada. Y no es una problemática que se haya tocado, por eso me parecía importante para dejar en una película. Largarlo ahí.

LN: ¿Qué discordias o angustias recordas de aquel año?

GN: Fue un año visagra, una especie de prueba impensada que apareció a mis 20 años. Un despertar de algo. A mi se me mezcló mucha cosa: Racing campeón, un accidente grave que soporté, la independización total de mi familia; y en el medio de eso, la crisis de todos. Me llevó tiempo entender la complejidad de la situación. Para los adultos eran claros los problemas con el corralito y esa impotencia incontenible. Pero nosotros, los jóvenes de entonces, estábamos parados en un lugar de desconcierto. Y un poco de eso habla la película.

LN: ¿Es necesario identificarte con tus personajes? ¿Cómo es el proceso en la creación de personajes?

GN: Variado, puede venir antes o después de pensar la historia. Pero indefectiblemente aparece. Es como si tuvieras una pequeña vida más en la cabeza que se va formando, a la que alimentas pensándole una historia y personalidad. Todos los días un poco y ya de manera inconsciente. Es una sensación de satisfacción difícil de explicar. Le tengo terror al aburrimiento, y crear historias y personajes es lo más divertido que conozco.

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