El Psicoanálisis y la Discordia de las Identificaciones

Andrea Braverman | XXVII Jornadas Anuales de la EOL
Nominados

Andrea Braverman

Andrea Braverman

La Nuez: ¿Por qué escribir a niños?

Andrea Braverman: Escribo desde chica, y siempre supe que iba a relacionarme con la escritura de algún modo, pero escribir específicamente para niños es algo que me tomó por sorpresa.

Trabajo en el ámbito editorial, y desde hace algunos años me dedico en especial a escribir y editar manuales escolares para chicos de Primer ciclo, es decir, de primero a tercer grado de primaria. Por eso, pienso mucho en cómo transmitir los conocimientos a chicos que dan sus primeros pasos en la escolaridad, y busco un tono particular, la manera más sencilla de comunicar temas complejos y despertar el interés. Creo que esa tarea laboral, esa búsqueda, me fue llevando en lo personal a escribir para lectores pequeños.

LN: ¿Qué es una identificación para vos y cómo se plasma en la escritura?

AB: En la creación de los personajes la identificación juega un papel importante. En cualquier narración (un cuento, una novela, una saga, una película) es fundamental que el lector/espectador se identifique con los personajes protagonistas para que vivan sus vivencias, se emocionen con sus emociones y sufran con su sufrimiento.

En el caso particular de los lectores pequeños, uno de los placeres que encuentran en la literatura es la identificación con los personajes. Por ejemplo, frente a Peter Pan, que no quiere abandonar la infancia, pueden decir: "Eso mismo me pasa a mí".

LN: ¿Cómo jugás con la discordia de los personajes cuando escribís?

AB: Además de la identificación con los personajes, otro componente fundamental de cualquier narración es el conflicto. En general, cualquier historia que se narra puede resumirse así: a alguien, en algún lugar y en una época determinada o indeterminada, le pasó algo que lo sacó de su lugar de confort (enfrentar un enemigo, resolver un enigma, recuperar un objeto perdido, conquistar el amor y muchos otros etcéteras). Hacia el final de la narración, luego del momento de máxima tensión, ese conflicto, esa discordia, se resuelve de alguna manera (favorable o no) y el personaje que atravesó esa situación, que enfrentó a sus oponentes, ya no es el mismo.

Al escribir juego permanentemente con esa discordia, para que frente a cada conflicto que debe resolver el personaje, el lector se pregunte si lo logrará o no, y siga leyendo para ver qué sucede. Es una garantía para que dé vuelta las páginas hasta el final.

LN: ¿Qué creencias ponés en juego cuando escribís para niños?

AB: La principal creencia que pongo en juego es… ¡que puedo hacerlo! Que puedo contar una historia que interese, que motive y por sobre todas las cosas intentar que conmueva.

Cuando me llegan noticias de lectores que disfrutaron con alguna historia que les conté, que se emocionaron, que la piden antes de dormir, creo profundamente que vale la pena seguir escribiendo aunque no sea una tarea fácil encontrar espacio en la vida cotidiana.

Creo también que las historias sanan, acompañan, entretienen, permiten la reflexión, invitan a conocer otros mundos, otros tiempos, otras culturas. En definitiva, tanto para el que escribe como para el que lee, es una manera vivir momentos intensos sin moverse de la silla.

XXVII Jornadas Anuales de la EOL