El Psicoanálisis y la Discordia de las Identificaciones

No toda creencia es religiosa | XXVII Jornadas Anuales de la EOL
Frutos y cáscaras

No toda creencia es religiosa

por Andrea Zelaya

No toda creencia es religiosa
Fotografía de Griselda Lozano

"El goce que haría falta que no"[1], la relación sexual que no existe, el hombre, la mujer y el niño que no son más que significantes... A partir de El Seminario XX Lacan ya no hace uso de la prohibición del goce vía la metáfora del Nombre del Padre. Miller señala que Lacan en su relectura de Freud hace de la prohibición un sueño freudiano y que la estructura de goce conlleva una hiancia en tanto imposible a la proporción sexual. La creencia como síntoma de la religiosidad neurótica da existencia a la prohibición del goce, pone sobre el cenit la identificación al padre, el Dios cristiano, el decir de Dios en tanto Otro que opera en la interdicción del goce.

¿Qué se hace con lo imposible, si es imposible? Primero: nuestra causa; segundo: tiempo para atravesar el amor elevado al saber supuesto al Otro. Tercero: desechar el ser del amor al saber identificado y alienado allí. Atravesamiento de amor y discordias, desembrollar nuestras ficciones inconscientes. Cuarto: sinthomatizarlo.

"Lacan -dice Miller- trató de construir con el Pase, pasar del narcótico religioso al despertar psicoanalítico[2]. "… los analistas del mañana no responderán a la norma de ninguna iglesia. No son los hijos del Padre, sino que cada uno está particularizado por la vía, propia de cada cual, que pueda haber abierto para arreglárselas en la era pospaternal, y que es, según una indicación de Lacan la vía de su escapada".[3]

¿Se pasa de la creencia en las prohibiciones religiosas del padre, a la creencia de lo imposible del goce? ¿Esta imposibilidad instaura un vacío? ¿Y de qué vacío se trata? Se vacía la creencia universalizante del padre, y se abre a la creencia en el síntoma[4], lo que se lee en su invención singular: Nos orientamos por lo real, una y cada vez, el de cada uno. Queda la creencia en los agujeros de goce de un cuerpo que los velos de las ficciones dejan como huella y los posibles encuentros con los agujeros del goce de otro cuerpo.

NOTAS

  1. Lacan, J, El Seminario Libro 20, Aun, "Aristóteles y Freud: la otra satisfacción" Buenos Aires, Ediciones Paidós, 1991, p. 76
  2. Miller, J-A, PUNTO CENIT. Política, religión y el psicoanálisis, Buenos Aires, Colección Diva, 2012 p. 106
  3. Op. cit. p. 127
  4. Brodsky, G, Nota extraída del texto que correspondió a la intervención en el X Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, Río de Janeiro, 25 al 28 de abril de 2016.
XXVII Jornadas Anuales de la EOL